Nuestro entorno

Un destino con mucho encanto



Descubre Palamós , un destino lleno de encanto en el corazón de la Costa Brava. Disfruta de sus playas cristalinas, pasea por su casco antiguo marinero, saborea la auténtica gastronomía local con su famoso gambón y explora parajes naturales como la Cala S'Alguer o el camino de ronda. Ya sea para relajarte, practicar deportes al aire libre o empaparte de historia y cultura, Palamós y su entorno te ofrecen una experiencia inolvidable.


La Costa Brava no pierde su encanto en invierno y hacer rutas en esta época del año tiene muchos puntos positivos: la tranquilidad y la paz, el sonido de las olas chocando contra las rocas. A continuación te proponemos 3 rutas fáciles por Palamós e ideas para celebrar la Navidad allí.

De Palamós a Calella de Palafrugell



Es una ruta circular de 19,78 km de unas 5 horas y media aproximadamente. Aun así, si te parece muy larga, la puedes acortar por diferentes tramos.

Puedes tomar dirección de ida rodeando la costa y volver por el interior. Yendo por la costa disfrutarás de un paisaje marino, pasando cala por cala, con las vistas que hacen de este lugar algo tan especial.

La vuelta es un paisaje más verde, atravesando bosques de pinos y alcornoques.

De Palamós a Sant Feliu de Guíxols



Una ruta de 18,92 km, tardando más o menos 4 horas y 27 minutos. Si te resulta demasiado larga, puedes volver atrás en el punto que te apetezca.

Es una ruta que pasa por paseos marítimos y por el famoso Camí de Ronda, por tanto, las vistas son mayoritariamente, si no totalmente, marítimas. Algunos de los puntos por los que pasa son: inicialmente por el puerto de Palamós, llegando a Torre Colomina, accediendo a la Torre Valentina, caminando por las calas Sa Conca, S’Agaró y Cala Jonca y llegando finalmente a Sant Feliu de Guíxols.

De Palamós a los Jardines de Cap Roig



Esta es una ruta más corta, concretamente de 8,83 km y de aproximadamente 2 horas y 50 minutos.

Es un camino que también pasa por la orilla del mar, caminando por algunas playas como la Playa Fosca y por calas como Cala Estreta. Uno de los puntos más interesantes es el poblado ibérico del Castillo de Palamós, datado del siglo VI.

Y desviándote por la pista forestal acabas llegando a los Jardines de Cap Roig, unos jardines con casi 800 especies botánicas, zonas de picnic y terrazas para disfrutar de las vistas tanto botánicas como marítimas.

Tradición gastronómica

Los que tenéis cierta edad seguro que recordáis el pan con vino y azúcar, una merienda típica y antigua de la cocina catalana que hoy casi se ha perdido. Era la merienda de los pobres: solo hacía falta pan, vino y azúcar. Muchos pastores la tomaban para coger fuerzas mientras cuidaban el rebaño.

Curiosidad histórica de Palamós

En 1543, Palamós fue atacada por el famoso corsario otomano Barba Roja, que saqueó la villa y sembró el miedo entre sus habitantes. Este curioso episodio histórico aún se recuerda, y en el Museu de la Pesca se puede ver un relato más completo con documentos e imágenes que lo explican con detalle.

Contato - La Caseta de Ròtova